De vuelta de su " exilio " europeo, Guillermo Moreno pasea por los medios, que lo reciben como la nota ansiada, la figurita difícil de conseguir.
Moreno es maleducado, prepotente, mentiroso, calumniador, cobarde maltratador de mujeres, patotero.
Es un fiel exponente del cristinismo, que falsea la realidad, que transforma desde una ironía y falta de respeto, festejada por la pandilla K , fracasos en logros.
Moreno representa lo que la mayoría silenciosa quiso dejar atrás el 22 de Noviembre, es un factotum de la derrota kirchnerista , comprende en su figura hostil , arbitraria y pendenciera, los valores que la ciudadanía repudió con su voto y por el cual efectivamente, rechazando lo que Moreno es y simboliza, pidió CAMBIEMOS.
Moreno intimida periodistas, pero no resistiría un debate con dirigentes radicales formados y probos.Amenzaría y se escondería atrás de Acero Cali, porque sólo es guapo en patota, y nunca frente a frente.
Es saludable para la recuperación de la República, la aparición mediática de Moreno. Reinstala lo que se condena desde todos los ámbitos democráticos, y encarna la frustración de una política que pretendió a los trompazos bajar la inflación, y la llevó al podio en el concierto de naciones.
Por esto mismo, es que se debieran prescindir de los consejos de Durán Barba, respecto a no llevar mala onda y alentar un clima propicio de negocios, y exponer con crudeza, minuciosidad y rigurosidad estadística, el verdadero estado en el cual se tomó el gobierno, haciendo alusión al " campo minado" que sembró el kirchnerismo, para entorpecer la gestión de un gobierno que tiene signo e intenciones muy distintas, pero que no tiene margen para ingenuidades.
Los radicales debemos contribuir en alertar sobre esta situación poniendo en claro, que el odio, resentimiento y furia kirchnerista, puesto de manifiesto en el patético juego de agresión a funcionarios y periodistas, con que hacián jugar a niños en la " Plaza de los artistas k", son el motor que los empuja para volver a depredar el estado, desde el lugar en que funcionarios como Moreno atropellaban a la sociedad.
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