viernes, 18 de septiembre de 2015

Cristina en el país de las maravillas

En otra oprobiosa e indignante cadena nacional, Cristina Fernández describió una fábula, un país de novela donde no ocurren cosas que ocurren y donde pasa lo que se niega.
Inconcebiblemente, plantea la negación del fraude en Tucumán, como no podía ser de otro modo, atacando a jueces que le fallan en contra de sus necesidades, y bastardeando lo único sagrado que quedó en esta década infame, que es el voto popular, después de haber transformado el Congreso en una escribanía y hostigando a la Justicia hasta dividirla en leales y  traidores, es decir independientes.
Y la asociación con la década del treinta no es caprichosa.Estos rufianes, utilizan los mismos métodos, perfeccionados, que los conservadores de aquellos años, y acusan a los camaristas que promovieron la anulación de la elección en Tucumán, de señalar que " el pobre no sabe votar".Una descarada estigmatización de lo que el misógino y fracasado Axel Kicilloff no quiere mostrar, que se le exhibe en sus narices , pero que niega hasta el hartazgo.
Hizo una parodia comparando la elección anulada por los conservadores, que ganó el radicalismo post Yrigoyen, pero se olvidó de decir que el entonces Capitán Perón, participó en las reuniones preliminares del Golpe de 1930, relatado por el propio Perón en " Tres Revoluciones Militares".
También hizo el circo de nostalgia peronista, con la elección anulada que ganó Andrés Framini, acusando de cobarde al Presidente Frondizi, hostigado por unas Fuerzas Armadas, con un poder muy superior al de hoy, después de los Juicios que impulsó Raúl Alfonsín, pero se olvidó que la candidatura de Fondizi fue apoyada desde el exterior por el propio Perón, quien mandó a votarlo, como se hace siempre con la manada peronista.
Además, hizo de un hecho hasta administrativo, una victimización de censura, en el canal del zar del juego, Cristóbal López, con turbio y escandaloso recorrido económico, señalando también que se la mentaba como " dicatdora", por aquellos que no lo hacían con Videla.Por supuesto, su cuñada Alicia Kirchner, Subsecretaria de Asuntos Sociales de Santa Cruz durante la dictadura, doce años ministro kirchnerista, no le decía " dictador" a su superior.
Y el paroxismo llegó con la alusión, durante el acto de inauguración de un centro de salud en Laferrere, a quienes tenían la fachada en las condiciones que ellos habían mejorado....cuando hace 32 años gobiernan La Matanza!!!!!, como si Carlos Carena, Daniel Cohan o Pinky, alguna vez la hubiesen gobernado.
No hay más calificativos, el poder embriaga, la soberbia nubla la razón, sólo así se entiende que la presidente viva en su propio país, muy distinto al nuestro.

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