Terminado el ciclo kirchnerista, con un inexorable final sea cual fuere el resultado electoral, es inevitable hacer comparaciones entre el menemismo y su hijo puta...tivo, el kirchnerismo.
El militonto y bloguero K, hará su vomitiva descalificación de esta afirmación, pero en realidad, el cuento que le vendieron, no es más que cáscara, disfraz y humo, mucho humo.
El menemismo era la satisfacción de intereses y necesidades personales de Carlos Saúl Menem; esto comprendía, tanto sus negocios económicos, su ruptura de protocolo para acollararse a la figura de George Bush padre, como, en épocas de menor desarrollo tecnológico, acceder a los partidos de Ríver, así jugara un amistoso en Ulan Bator, o también el desfile por la catrera presidencial de pulposas vedettes y felinos mediáticas.
Hay infinidad de similitudes, cuando vemos que el kirchnerismo produjo resultados parecidos, aunque se propale un discurso, hoy por supuesto, diferente.
Por empezar, los Kirchner emularon y superaron de modo descollante, el incremento de patrimonio que obtuvieron durante el ejercicio de la función pública, al que le quedó al pobre Carlitos, succionado por la ambición de la " Chechu".Los Kirchner nunca dejaron de entender a la política como un gran negocio familiar, inventando a los " Estúpidos e Imberbes" de La Cámpora como paraguas místico de la supervivencia del Churchill de la Patagonia, Máximo Kirchner.
Dejan un tendal de pobres, que no quieren medir, disimulado por la orgiástica distribución de planes clientelares, aún con varios años de alto crecimiento.
Dejan una deuda descomunal, con la vergonzante inmoralidad, de que es en perjuicio de los actuales y futuros jubilados, a costa de haber perdido la soberanía energética y de haber hecho pésimas negociaciones , tras quijotescas bravuconadas , con Repsol y el Club de París.
Dejan un atraso cambiario, aún después de haber devaluado, sí ellos mismos devaluaron, un cuarenta % a principio de 2014, producto de una inflación que nunca aceptaron, y ningunearon con su emisión monetaria descontrolada que genera un déficit fiscal que asusta.
Esos fueron los resultados del menemismo, cuya bomba le explotó a la Alianza, que como dijimos hasta el hartazgo, muchos hoy kirchneristas la integraron y no se hacen cargo de la responsabilidad que le cabe.
Qué diferencia hay entre Maria Julia, envuelta en pieles y Cristina, luciendo carísimas carteras LV, haciendo una obscena ostentación de riqueza?
Qué diferencia hay entre los Fassi Lavalle, Liz y Oscar, mostrando su mansión en Caras y su nocturna vida en Ski Ranch, y los Alperovich despilfarrando el dinero de los tucumanos en Dubai?
Qué diferencia hay entre el periplo nocturno del fallecido Carlitos Facundo Menem, descosiéndola en la noche del Este, y los negocios del niño Máximo con Lázaro, si eso era producto de su condición de nenes de papá ...y mamá.?
Mientras los Kirchner, celebraban y cobraban la venta de YPF, con operaciones derivadas de esa venta asesorados por el Mingo Cavallo, Víctor De Gennaro y Germán Abdala, se iban del PJ, y formaban el grupo de los 8.
Mientras los Kirchner trabajaban por la reelección de Menem en 1995, y la suya propia, convalidadando así los indultos, privatizaciones y AFJP, Bordón y Alvarez presentaban al electorado, peronista otra opción, que enfrentó incluso a Nestor y Cris.
El derrotero , el discurso, alguna medida demagógica puede tener otro sentido, pero el resultado es el mismo.
Y lo que asoma, es la remake de la eterna interna peronista, que hoy aparece más definida aunque larvada.
Es el Comandante Genta, tirando desde el palco en Ezeiza, como expresión del terrorismo de estado de derecha, instalado por el peronismo en el gobierno.
Es el crimen de lesa humanidad de José Ignacio Rucci, como muestra del terrorismo de estado de izquierda, impulsado por el peronismo de la provincia de Buenos Aires, en el gobierno.
Hoy esa guerra sin fin tiene en otra versión, la voracidad de los sectores peronistas que integran el FPV, esperando con cuchillo, tenedor y servilleta asaltar el gobierno, para tomar los ämbitos de poder, y caja que hoy le han regalado a La Cámpora.
Como Menem, dejan otra bomba, con un agravante, que es una inquina social que no se había manifestado en esos años de menemato, porque Menem, tan traidor a La Renovación Peronista, como Kirchner a Menem primero y Duhalde después, aplicaba su máxima, el que se calenta pierde....
Por eso , como diría Tato, mis queridos chichipíos , o paparulos de la runfla K, el apellido de casada que mejor le queda a Cris es MENEM, tan distintos en la cáscara, tan iguales por dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario