jueves, 11 de agosto de 2016

30000-1050

Cada vez que se señala o aparece en la palestra el número de desaparecidos por el terrorismo de Estado, se arma un revuelo fenomenal, como si el número fuera un parámetro para calificar ese horror.
Esa gigante de los Derechos Humanos, como Graciela Fernández Meijide, se ha remitido a los números de la CONADEP, con la autoridad absoluta de su pertenencia a la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, en tiempo real de poder militar, muy lejos de los valientes que cazaron leones en el zoológico.
Qué importancia tiene la cifra, cuando se ha cerrado el consenso entre la fuerzas políticas acerca de catalogar y condenar al Terrorismo de Estado que produjo esa barbarie?
Y realmente indigna, porque quienes plantean ese reproche, son los seguidores de quienes han sido cómplices de la dictadura e inescrupulosos utilizadores de la cuestión de los Derechos Humanos, tanto en lo económico, como se vió en " Sueldos Repartidos", como en el aprovechamiento político.
Aburre ya mencionar los negocios del estudio juríidico de los Kirchner, con la circular 1050 de Martínes de Hoz, recordar las apariciones públicas de Nestor Kirchner, fotografiado en actos militares durante la dictadura, o rememorar la pertenencia de Alicia Kirchner al plantel de funcionarios públicos durante TODA la Dictadura en Santa Cruz.
Y Graciela, además, con todo su eterno dolor por la pérdida de su hijo, supo cuestionar el accionar soberbio, irresponsable y perverso de las Organizaciones armadas terroristas, que pretendían llevar a la Sociedad a recorrer el camino de la Revolución Cubana, queriéndola a lejar de su vocación democrática.
Saldada la discusión, con el repudio unánime al Terrorismo de Estado, y el aliento al accionar de la Justicia para inculpar a los genocidas, por supuesto siendo Raúl Alfonsín el único exponente en los momentos críticos, enfrentando asonadas golpistas, queda entonces terminar con la impunidad de quienes se alzaron contra la Constitución , sus instituciones y autoridades entre el 25/05/1973 y el 23/03/1976.
Los militares fueron los autores materiales del Terrorismo de Estado.
Las Organizaciones armadas terroristas, emprendieron una Guerra Sucia, Sí, contra la Democracia, contra el voto popular y las instituciones consagradas en la Constitución.
Hay alguna vez que terminar con los privilegios que le fueron otorgados, desde lo económico , hasta un reconocimiento descarado.
El terrorismo de la Triple A, NO los legitima.Los conscriptos asesinados en Formosa en 1975, aún reclaman justicia.Además de Videla preso, tuvimos a Firmenich preso. Por desgracia, los Kirchner festejaron los indultos y Firmenich nunca volvió de donde nunca debió haber salido

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